En el marco de la tramitación legislativa del proyecto de ley que establece incentivos tributarios a la producción y uso de hidrógeno verde (H2V) y derivados, H2 Chile expuso su visión en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, destacando que es una señal estratégica para acelerar su adopción, reducir brechas de costos ante combustibles fósiles y dar certezas a inversionistas y empresas que buscan reducir emisiones. En la sesión también expuso nuestra asociación aliada, H2 Antofagasta.
El Director Ejecutivo del gremio, Marcos Kulka, valoró la iniciativa y enfatizó que “es un impulso necesario para que la industria despegue y convierta el potencial de Chile en proyectos reales, con empleos de calidad, innovación y beneficios de largo plazo. Para que funcione, debe asegurar demanda con contratos que den viabilidad y confianza a inversionistas”.
Kulka presentó recomendaciones para perfeccionar aspectos clave del proyecto, como la urgencia en su tramitación, ajustes en criterios de elegibilidad, incorporación de mecanismos multicriterio en la asignación, reglas claras para autoproductores e intermediarios, mayor transparencia en el comité de adjudicación y postergación del aporte del 1% al inicio de la operación; propuestas que buscan dar certeza, viabilidad y equidad en la aplicación del incentivo.
El instrumento se adecúa a la realidad fiscal del país al tener carácter condicional y tratarse de un crédito tributario; mecanismo distinto a un subsidio directo que requeriría recursos del presupuesto nacional. Esto permite al Estado apostar por una industria de alta sofisticación tecnológica y perspectivas hacia un amplio mercado local y mundial, sin comprometer recursos y aplicando la rebaja tributaria sólo si los beneficiarios tienen utilidades. Si aquello no ocurre, no hay impacto fiscal.
El H2V es una oportunidad inédita para Chile: puede abrir un sector exportador estimado en 13.000 millones de dólares anuales, generar hasta 244.000 empleos y descarbonizar industrias intensivas en emisiones (transporte marítimo, aviación, acero, fertilizantes, etc). Se suman beneficios estratégicos como la exportación de cobre, acero, litio y fertilizantes verdes; inversiones en infraestructura por más de USD 15.000 millones al 2030; y reactivación económica en las regiones. El impacto fiscal proyectado es positivo, con hasta 186.000 toneladas de H2V inducidas, inversiones por USD 3.000 a 6.000 millones y un efecto multiplicador que dinamizaría empleo, PIB y recaudación.
Como en etapas tempranas de las energías renovables, los incentivos son clave para cerrar brechas de costos, escalar proyectos y atraer inversión. Hoy, países competidores avanzan con programas de incentivos a la demanda y hay nuevos mandatos de reducción de emisiones para diferentes industrias; Chile estaría en desventaja si no actúa a tiempo.
H2 Chile refuerza su compromiso para colaborar con todos los actores del ecosistema -públicos, privados, académicos y sociedad civil- y habilitar una industria virtuosa para el país.